Quiso jugar rudo, pero le falló
Italia tocó fondo. No solo por quedar fuera de la Copa del Mundo, sino por la trampa de Gianluigi Donnarumma, en la tanda de penaltis del repechaje ante Bosnia-Herzegovina.
Pese a los esfuerzos, el intento de sabotaje no evitó su fracaso.
De acuerdo con el diario alemán Sport Bild, el guardameta intentó jugar fuera del reglamento y de la ética profesional.
Como avanzaba el partido, la tensión escaló, y en un intento de dar ventaja a los suyos, Donnarumma le arrebató y destruyó un “acordeón” al portero bosnio, Nikola Vasilj.
La estrategia
En plena tanda, Donnarumma se dio cuenta que Vasilj (portero de Bosnia) tenía un papel con los cobros de los italianos. Donnarumma lo pisó hasta romperlo todo.
El intento de sabotaje obligó a la intervención del árbitro Clément Turpin para evitar que el altercado escalara.
De acuerdo con reportes de “LatinUS” y “Mundo Deportivo”, la “venganza” se completó cuando recogepelotas bosnios se percataron de que Donnarumma también tenía un acordeón.
El cual escondieron para dejar desarmado al italiano el resto de la tanda, en la que no logró detener ni un solo gol.
El entrenador asistente, Leonardo Bonucci, contuvo al protero para no encarar a los jugadores bosnios, Donnarumma utilizó sus redes sociales para compartir su dolor por la derrota.
