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Suegra no quería a Camila Alves

Confiesa que la madre de Matthew McConaughey le hizo la vida imposible los primeros meses

Si alguna vez se anima a regresar al mundo de las comedias románticas, Matthew McConaughey tiene la idea de rodar la película perfecta en su propio hogar. Sería una especie de reboot del clásico Cómo perder a un hombre en 10 días, pero cambiando a la protagonista por una mujer mayor que quiere librarse de la nueva novia de su hijo. Y para escribir el personaje solo le haría falta fijarse en su propia madre.

Mary Kathlene “Kay” McCabe le hizo la vida imposible a la actual esposa del famoso actor durante los primeros meses de su relación sentimental. Su estrategia se basaba en los ataques velados y constantes para ir minando poco a poco la paciencia de la pobre Camila Alves, que no entendía qué había hecho mal.

“Cuando llegué a la vida de Matthew, ella me puso a prueba. De verdad me puso a prueba. Me llamaba por el nombre de todas las exnovias de Matthew y hasta intentaba hablar en español conmigo de una manera entrecortada, como intentando menospreciarme”, ha confesado ahora en el podcast, Biscuits Jam’ de Southern Living.

Antes que alguien piense que Camila estaba exagerando o viendo fantasmas donde no los había, hay que recordar que es brasileña y su idioma natal es el portugués. Al final, la tensión llegó a su punto crítico durante un viaje a Turquía.

SE TUVO QUE DEFENDER
A Camila le habían ofrecido un trabajo como modelo en el país, así que decidió invitar a Mary a acompañarla porque tenía boletos de primera clase y creía que sería una buena oportunidad para que se conocieran mejor. Cuando aterrizaron ya sabía que antes o después se vería obligada a ponerle un alto.

A la tercera noche, Mary sacó a relucir un tema muy delicado sobre el que Camila no quiere dar detalles y se echó a llorar, rompiendo la fachada de mujer de armas tomar que había proyectado hasta entonces. “Me sentí fatal, me dio muchísima pena”, ha recordado Camila. “Mientras la estaba acostando, me quedé mirándola y me di cuenta de que era todo mentira. ¡Estaba fingiendo! Me volví loca y salió a relucir mi vena brasileña más combativa y mi lado latino. Y le puse las cosas claras”.

Camila no piensa desvelar qué se dijeron aquella noche, porque Mary tampoco se quedó callada, pero el desenlace no fue el que se esperaba: “Me miró y me dijo: ‘De acuerdo. Ahora estás dentro’. Lo único que quería era que me defendiera”.

EL DATO: Hoy en día mantienen una relación maravillosa, aunque Camila reconoce que aún discuten de vez en cuando.