Gabriel «Fluffy» Iglesias advierte sobre el Ozempic
‘Me sentí mal, no fue una experiencia agradable’, dice el comediante estadounidense de raíces mexicanas
Gabriel “Fluffy” Iglesias es un reconocido comediante estadounidense de raíces mexicanas. El comediante sorprendió al compartir una difícil experiencia relacionada con el uso de Ozempic, un medicamento popularizado en los últimos años por sus efectos en la pérdida de peso.
A través de sus declaraciones, el también actor habló abiertamente sobre los efectos secundarios que enfrentó, dejando claro que no todo es tan sencillo como parece cuando se trata de este tipo de tratamientos.
El comediante y actor, de 49 años, apareció en el podcast Club Shay Shay de Shannon Sharpe, donde habló sobre su uso de Ozempic, un medicamento recetado y aprobado por la FDA para personas con diabetes tipo 2.
“Estuve usando Ozempic durante cinco meses”, dijo, sin especificar cuándo tomó las inyecciones semanales. “Ozempic funciona. Es aterrador lo bien que funciona porque reduce tu apetito a un punto en el que te preguntas, ‘¿Realmente necesito comida?’. En serio”.
Iglesias explicó que así comenzó a perder peso, aunque el proceso no fue como esperaba, ya que notó cambios que no le agradaron.
“Pensé que iba a ser una solución más sencilla, pero no fue así”, confesó.
RECUPERÓ EL PESO
El comediante detalló que, además de perder grasa, también comenzó a perder masa muscular, algo que terminó por preocuparlo. “Me sentí mal, no fue una experiencia agradable”, expresó, al recordar los efectos que tuvo en su cuerpo.
Fue esta situación la que lo llevó a tomar la decisión de dejar el medicamento, aunque las consecuencias no tardaron en aparecer.
“Dejé el Ozempic e inmediatamente recuperé 20 libras así de rápido”, dijo la estrella de Netflix, chasqueando los dedos. “Es aterrador lo rápido que recuperas el peso”.
A pesar de esta experiencia, Iglesias dejó claro que sigue enfocado en mejorar su salud y retomar su proceso de pérdida de peso de manera más consciente.
“Realmente quiero perder peso”, dijo. “Es algo serio”.
Aunque reconoció que el medicamento puede funcionar, también advirtió sobre los riesgos y efectos secundarios, especialmente cuando no se consideran todos los factores. “Hay que tener mucho cuidado con lo que uno decide hacer con su cuerpo”, concluyó.
