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Explosión en Waldo’s Hermosillo: esto es lo último que se sabe sobre la tragedia

Autoridades continúan investigando los hechos ocurridos en la tienda que dejó 23 muertos y 15 traslados hospitalarios

Minutos después de las 15:00 horas del sábado 1 de noviembre, luego de una serie de apagones en el primer cuadro de Hermosillo, se desató una explosión en una tienda Waldo’s, desencadenando momentos de pánico y confusión, incluso de horror, dejando a 23 personas sin vida y 15 lesionadas.

El testimonio de comerciantes y visitantes que se encontraban en el centro al momento del desastre coincide en que, previo al accidente, la luz se fue al menos dos veces, hasta que una fuerte detonación sacudió el área, seguida de una llamarada y estallidos, mientras el fuego alcanzaba dos vehículos estacionados frente al establecimiento.

Bomberos de la Estación Centro, socorristas de Cruz Roja y elementos de la Policía Municipal acudieron a la brevedad al sitio y atendieron la emergencia, registrada sobre la calle Dr. Noriega, entre Benito Juárez y Matamoros.

Las llamas fueron sofocadas tras varios minutos de labores, mientras una columna de humo se elevaba hacia el cielo, siendo visible desde diversos puntos de la ciudad. Ante el riesgo de propagación, las autoridades evacuaron los comercios cercanos, mientras la tensión se dilataba entre el tumulto de una muchedumbre que, sin buscarlo, se convirtió en testigo de una tragedia.

A medida que el tiempo transcurría, el caos y el ruido de las sirenas sofocaban el bullicio y la agitación de quienes permanecían en el primer cuadro. Las calles fueron aseguradas gradualmente por las autoridades, hasta que el número de unidades de emergencia y corporaciones de seguridad restringió la circulación en varias manzanas alrededor del siniestro.

Antes de caer la tarde, detrás de las calles acordonadas, transeúntes deambulaban con el rostro desencajado, mientras locatarios de las cercanías cerraban antes de lo esperado, sin tener certeza de lo ocurrido. Del lugar salían ambulancias y vehículos del Servicio Médico Forense (Semefo), donde más tarde llegarían los deudos de las víctimas para reconocer los cuerpos, entre los cuales se encontraban menores de edad.

Las unidades extintoras y cisternas de bomberos fueron retiradas de la zona ya entrada la noche, reabriendo la circulación de forma regular, a excepción de la manzana donde se presentó el siniestro, para permitir los trabajos de investigación por parte de la Fiscalía General de Justicia del Estado.

Horas más tarde, las autoridades confirmaron el lamentable saldo preliminar de 23 personas sin vida y 12 lesionadas, cifra que más tarde se elevaría a 15, conformada en su mayoría por mujeres, además de contarse a varios niños y niñas entre las víctimas.

Durante la mañana del 2 de noviembre, el sitio permanecía acordonado y rodeado de ofrendas, veladoras y flores colocadas por ciudadanos que rendían homenaje a las víctimas de una tragedia que pasará a formar parte de la historia de Hermosillo, una ciudad marcada por el caso de la Guardería ABC, donde perdieron la vida de 49 niñas y niños, además de dejar 109 lesionados.

De acuerdo con la hipótesis de investigación de la Fiscalía de Sonora, la explosión en la tienda Waldo’s pudo haberse originado por un transformador eléctrico, por lo que se realizan las pruebas periciales correspondientes para esclarecer la causa que originó el desastre.

Asimismo, circulan fotografías publicadas en redes sociales que evidencian que el transformador al interior de la tienda se encontraba mal instalado, encerrado y sin ventilación, junto a varios refrigeradores y sin las debidas medidas de protección.

Sin embargo, hasta este lunes 3 de noviembre, las indagatorias continúan sin arrojar resultados contundentes, mientras los ciudadanos que vieron de cerca el horror, los rescatistas y elementos de seguridad que atendieron la emergencia, además de los familiares de las víctimas, siguen lidiando con la angustia y el vacío que sacudió a la comunidad hermosillense en un parpadeo.

La Fiscalía sonorense brindó dos conferencias de prensa donde se dio a conocer que el Programa Interno de Protección Civil del negocio tenía un sentido negativo desde 2021 y desde el día de la explosión han realizado más de 50 entrevistas ante el MP, incluso a servidores públicos.

Han pasado más de 48 horas del suceso, de los 24 cuerpos que se enviaron a la Semefo, dos siguen sin ser reconocidos por familiares, un hombre y una mujer.

Además, dos personas, una joven de 20 años y un adulto mayor de 81 años, continúan en condiciones críticas o graves en hospitales privados de la capital de Sonora, recibiendo atención especializada.