Contradice a su hija
A pesar de que Alejandra Guzmán confirmó en días pasados que seguía manteniendo comunicación con Frida Sofía, luego de que ambas volvieran a tener contacto previo a la muerte de doña Silvia Pinal, Enrique Guzmán contó algunos detalles que contradicen a la rockera.
Tras varios años de distanciamiento y polémicas declaraciones entre madre e hija, todo parecía indicar que la cantante de Yo te esperaba había limado asperezas con su descendiente, pero ha sido don Enrique quien negó esta posibilidad.
“Alejandra le habló a Frida, cuando Silvia estaba ya grave, fue Alejandra la que hizo la conexión, la hizo hablarle, porque Silvia ya no hablaba (…) pero el problema de Frida, es, ella está una cosa que es borderline, tendría que haber alguien que le viniera a abrir la cabeza y le compusiera esa cochinera que hoy funciona, hoy no funciona (…) pero es difícil”, confesó Guzmán en entrevista para Ventaneando.
Aunque en su momento la influencer también arremetió contra Enrique, a quien incluso señaló de presunto abuso, el intérprete de Payasito externó que siempre trató de arreglar las diferencias entre Alejandra y su nieta.
“Yo traté mucho de que hiciera las paces con su mamá, pero no, y desgraciadamente no hubo esa conexión que esperábamos todos, es difícil para mi hija, y desgraciadamente es una preocupación constante”, manifestó.
PREOCUPADO POR SU HIJO LUIS ENRIQUE
Hablando del lamentable deceso de doña Silvia, el también actor reveló que ha sido a su hijo a quien ha visto más afectado por la partida física de la matriarca de la dinastía Pinal.
“El que más le dolió fue a Luis Enrique, Luis Enrique porque tiene otra forma de ser, entonces se escondió, se retrajo, se subía a la moto y salía a la calle, y el que más me preocupó fue él”, expresó.
Asimismo, el famoso contó que el 2024 fue un año muy difícil para su vástago, pues además de perder a su madre, también se comprobó que no era padre biológico del hijo de Mayela Laguna. “Eso fue una agresión muy violenta de parte de la madre, ¡qué poca!… Pienso que ella iba sobre el dinero y su interés no era más que eso”, aseveró Enrique.
“‘¡Cómo se parece a usted!’, me decía la muchacha, y yo decía ‘yo nunca he tenido el pelo chino, y ¿por qué tengo la barba partida?, si nunca he tenido la barba partida, ¿por qué me parezco al niño?, no se parece a mí’. El primero que sospechó fui yo, dije, ¡y vamos a acabar, donde acabamos! Silvia fue también la que sospechó, pero finalmente ya, cada quien jaló por su lado y tendrá que salir el verdadero padre ahora”, recordó sobre las dudas que tenían al respecto de los genes del menor.
