Nacional

Consulta estilo 4T: sin método para respaldar una educación “centrada en la comunidad”

La pretendida renovación de planes y programas de estudio de la educación primaria y secundaria se respaldará en consultas a la comunidad docente en la que los métodos no son claros. De entrada, conceptos debatibles de acuerdo a expertos, se dan por válidos sin que los consultados los puedan impugnar

Una nueva consulta al estilo 4T definirá el futuro de la educación básica en México; la sistematización está ausente, como lo muestra la recopilación de opiniones por Internet. De entrada, cualquiera se puede registrar como docente o directivo escolar y opinar como tal. Pero quizás eso no es lo más relevante, sino que algunos puntos se dan como válidos de antemano: Esto queda claro en el primer inciso de la consulta electrónica: “Consideras que la comunidad al centro del proceso educativo…”, se le dice al consultado y este luego puede elegir entre cuatro opciones positivas; es decir, “la comunidad al centro del proceso educativo” tendrá sólo buenos comentarios, pase lo que pase.

Los primeros académicos críticos a los nuevos planes y programas educativos señalaron ya, desde esta semana, que poner al centro del proceso educativo “a la comunidad”, es parte de una retórica ideologizada y confusa que, sin haber levantado un debate nacional, está guiando a la SEP en una suerte de reforma escolar.

Más de cien académicos, especialistas y universitarios, entre ellos Francisco Barnés de Castro, Rolando Cordera, Sylvie Didou Aupetit, Raúl Trejo Delarbre, difundieron este miércoles las primeras críticas al proceso de reforma de los planes y programas de estudio; el concepto de comunicada, señalaron, “responde a una fantasía”.

En una revisión de los textos de trabajo para la elaboración de los planes y programas de estudio 2022, que obtuvo Crónica, en efecto aparece una retórica que es muy propia de la 4T más que de la pedagogía; para cuestionar que la comprensión lectora, pensamiento lógico-matemático y habilidades científicas sean ejes del quehacer educativo, los documentos que presentó la SEP señalan que “lo básico en la educación básica de México se ha definido desde organismos internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), desde donde se ha priorizado el desarrollo de un conjunto de saberes, habilidades, conocimientos y actitudes que las niñas y niños deben aprender en (esos) tres campos específicos”.

La retórica incluye la equiparación del currículo escolar como “un campo de batalla que refleja otras luchas: empresariales, políticas, económicas, religiosas, identitarias, culturales, por lo que es necesario señalar que no existe un currículo neutral, que tenga como fin formar a las niñas, niños y adolescentes, ajeno a las luchas previas de diversos grupos que definieron qué se va a enseñar, cómo, quiénes y por qué medios”.